viernes, 10 de septiembre de 2010

Sin tetas no hay paraíso (2010) Sin tetas no hay paraíso

COLOMBIA
Premier: 2010/09/07 Medellín, Colombia
Nacionalidad: Colombia
Duración: 109 min.
Idioma original: Castellano
Género: Drama
Aspecto: 1,85:1
Color: Color
Sonido: Dolby 5,1

Director: Gustavo Bolívar Moreno
Reparto: Isabel Cristina Cadavid (Catalina), Juan Sebastián Calero (Albeiro, novio de Catalina), Francisco Bolívar (Byron, hermano de Catalina), Linda Lucía Callejas (Doña Hilda, madre de Catalina), Miguel Varoni (Dr. Mauricio Contento), Ramiro Meneses (El Tití, narcotraficante), Linda Baldrich (Yésica, la diabla), Herbert King (Cardona), Óscar Borda (Pelambre), Fabio Restrepo (Marcial), Gregorio Pernia (Caballo), Caroll Parra, Sulma Rey, Adelaida López, Santiago Moure, Luis Velasco, Marcelo Cezán, Diego Trujillo.

Escritura: Gustavo Bolívar Moreno (escritura)
Música original: Sergio Arias
Fotografía: Alejandro García Wiedemann (director de fotografía)
Edición: Andrés Durán
Casting: Jose Menendez, Jorge Borrero
Dirección artística: Piedad Arango
Decoración de escenarios: Jorge Parra
Diseño de vestuario: Sandra Patricia Rodríguez
Productores: Jorge Sastoque (productor), Luis Enrique, Wilson Gómez, Omar Leal, Patricio Villalba, Patricio Wills (productores asociados); Carlos Julio Acero, Hugo León Ferrer, Julián Giraldo S. (productores ejecutivos)
Compañías productoras: Amazonia Films, RTI, RCN Cine

Poster colombiano: Haga click sobre él para verlo en su tamaño original

Sinopsis oficial: Catalina es una niña, de un barrio popular de Pereira, que observa con angustia cómo las jovencitas de su cuadra, que tienen el busto grande, empiezan a prosperar económicamente gracias a los dineros que reciben de los narcotraficantes por sus favores sexuales. Para ingresar en ese “paraíso” de suntuosidades y opulencia, busca a Yésica, la proxeneta y le pide que la lleve a las fiestas y a las fincas de estos señores. Yésica le concreta una cita con “El Titi” que es un narco en ascenso que pasó su niñez en el barrio, pero éste la rechaza por tener las tetas pequeñas.

Lejos de frustrarla, Titi le plantea un reto de vida a la joven, que desde ese día dedica toda su vida, su creatividad y sus esfuerzos en conseguir el dinero para mandarse a implantar la silicona en sus pechos. Incluso abandona los estudios alegando que las niñas del barrio que han terminado el bachillerato están empleadas en restaurantes de poca monta en la ciudad.

Albeiro, el noviecito humilde de Catalina, su hermano Bayron y doña Hilda, su madre, se oponen a las pretensiones de la niña pero la meta está trazada y Catalina entra en rebeldía para conquistar su sueño, que es el de convertirse en novia de un traqueto. Se Junta con Yésica, Vanesa, Ximena y Paola, todas amigas de la cuadra que ya están operadas y empiezan a buscar la manera de conseguir el dinero para que Catalina se opere.

Pero sólo logra aumentar su frustración hasta que aparece la fórmula mágica: Mariño, un narco que llega de Méjico quiere su virginidad. Catalina sabe que ha llegado el momento de entregar su primera vez y que debe engañar a Albeiro. Pero Mariño la rechaza por quedarse con Ximena y Catalina ve esfumarse su última esperanza. Un escolta de Mariño que la ve llorando mientras su patrón disfruta de la amiga de Catalina, le ofrece darle los cinco millones que necesita para la cirugía a cambio de que se acueste con él. Catalina acepta y en una caballeriza de la finca donde se encuentra entrega su virginidad.

Los capos han huido en consecuencia a un cerco policial. Es aquí donde la historia da un giro definitivo pues, ante la desbandada de todos los narcos de ese Cartel, Catalina, Yésica y sus amigas de la cuadra se ven obligadas a buscar nuevas alternativas de subsistencia. Catalina y Yésica viajan a Bogotá a probar suerte mientras las tres restantes, acosadas en sus casas por dinero, se ven en la obligación de entrar a trabajar en una casa de Citas.

Lo cierto es que las dos amigas están en Bogotá buscando un médico que les fíe la operación y lo consiguen. Mauricio Contento es su nombre y accede a operarla a cambio de sus favores sexuales. La lleva a la cama una docena de veces mientras va dilatando la fecha de la operación.

Y es en ese ir y venir de Albeiro a la casa de su novia, preguntando todos los días por ella, por su suerte, si ha llamado, si se ha comunicado, es cuando él empieza a fijarse en su suegra. A medida que pasan los días sin tener noticias de Catalina, Albeiro nota la forma noble como doña Hilda lo trata y se empieza a fijar en sus dignos encantos para una mujer de 38 años de edad.

Catalina es operada por Mauricio y de esta manera ella empieza su etapa de grandeza y prosperidad que la lleva a codearse con varios capos de la mafia. Uno de los hombres con los que pasa un fin de semana, Marcial Barrera, que es un narcotraficante de edad y en retiro, se enamora de ella y le propone matrimonio. Ambicionando su gran fortuna, Catalina acepta Marcial la lleva a vivir a su mansión con Yésica que es una condición que Catalina le impone. Pero los narcos quieren ser admirados y creen que esos halagos se logran estando con niñas famosas y Catalina no lo es. Catalina convence a Marcial para que la inscriba en el reinado “Chica Linda”. Catalina asiste y Marcial se las arregla para comprarle, por 40 millones de pesos, la corona de reina al organizador. Bonifacio Pertuz se compromete a sobornar al jurado para entregarle el primer puesto a Catalina que está representando al departamento de Putumayo, pero un narco más poderoso se cruza en el camino y le ofrece más dinero a Bonifacio por lo que este sucumbe a la tentación y rompe unilateralmente el pacto.

Catalina está muy triste y Marcial promete matar a Bonifacio pero al día siguiente le llega un sobre de Bonifacio con una carta en la que éste se disculpa y devuelve el cheque por 40 millones. Para que no siga llorando Marcial le regala a Catalina los 40 millones y la deja ir a Pereira. Allí llega de sorpresa y les entrega el dinero para que compren un taxi que deberá manejar Bayron y Albeiro. La familia acepta con júbilo el dinero pero Bayron, que ya se ha dado cuenta de la relación entre Albeiro y su mamá, invita a Catalina a tomar algo y le cuenta que él no va a ser taxista porque sus aspiraciones son más altas: Ser un traqueto. Catalina también le abre su corazón y le cuenta que ella es prepago. Ambos comparten sus secretos y se aceptan como son pero no dejan de aconsejarse.

Catalina Vuelve a Bogotá y es cuando las prótesis empiezan a molestarle. Siente alergias insoportables lo que hace que Marcial la lleve a la clínica. Catalina viaja a Pereira al entierro y Marcial aprovecha para hacerla espiar de sus hombres. Efectivamente, los hombres de Marcial consiguen fotos en las que aparecen Albeiro y Catalina abrazados y en situaciones comprometedores por lo que el esposo de Catalina ordena el asesinato de Bayron. Ya lo van a consumar los sicarios de Marcial cuando notan que Albeiro se besa con Hilda en la puerta de su casa. Por eso dudan y vuelven donde Marcial con la aclaración de las cosas.

Luego del entierro de su hermano, Catalina vuelve a sentir la alergia en sus senos por lo que decide ir con otro médico. Este la opera y le extrae las prótesis, que, para sorpresa de todos, eran usadas y de dos tamaños distintos. Cuando Catalina le pide al nuevo médico, el doctor Molina, que la opere de nuevo, este le dice que no es hora y que hay que esperar seis meses antes de una segunda cirugía, pues hay que darle tiempo a los tejidos a recuperarse. Pero Catalina sabe que su felicidad y su prosperidad dependen de las tetas de silicona.

Catalina debe volver a donde el doctor Molina, le sacan las siliconas y la condena a vivir dos años sin una nueva operación bajo el riesgo de morir. Catalina sabe que es mucho tiempo y que Marcial no le va a dar esa espera. Y no se equivoca pues Marcial se desilusiona y empieza a mirar con los ojos de deseo a Yésica, su amiga. Lo que Catalina jamás esperaba, que Yésica la traicionara, sucede. Yésica sabe que sin las tetas de Catalina está fuera de juego y decide conquistar y seducir a Marcial, quien sin más remedio cae en sus redes lujuriosas. Pero no bastándole con la traición, Yésica decide quedarse con la fortuna de Catalina y le cuenta a Marcial que Catalina lo odiaba, le tenía asco y estaba con él en espera de que muriera para quedarse con su fortuna. Marcial le pide pruebas, Yésica las graba y se las hace ver, por lo que Marcial entra en furia y le ordena a Pelambre, su escolta fiel, que vaya hasta la clínica, le lleve su ropa y le invente un cuento para que nunca vuelva a la casa.

Muy desconcertada por la noticia, Pelambre, un hombre de color, fiel a su patrón pero que está enamorado de Catalina, casi desde el día que la vio, la incita a volver a Pereira. Destrozada, sin tetas, sin dinero porque Marcial ordena que no le entreguen un solo peso, sin amiga porque Yésica se le desaparece por su sentimiento de culpa y sin poderse operar antes de dos años, Catalina vuelve a Pereira completamente derrotada y allí termina de encontrar los motivos que precipitarán su final. Encuentra a su mamá embarazada de Albeiro y empieza a pensar que sobra en este mundo.

Decide volver a Bogotá con la esperanza de encontrar a Yésica o a Marcial. Contacta a Pelambre quien previamente le ha dado su teléfono y le pide que la espere en la terminal de buses.

Ella le dice que quiere verla muerta y él se ofrece a matarla al día siguiente si quiere. Catalina acepta el trato y Pelambre arregla todo para matarla. Tramando algo oscuro, Catalina le dice que ella la llama y la cita en un café para que los sicarios de Pelambre la asesinen. Ella queda de llamarlo cuando sepa qué ropa lleva y en qué lugar está sentada para que los sicarios no se vayan a equivocar.

Catalina llama a Yésica y la cita en el café indicado.

A la hora indicada para la muerte de Yésica, Catalina llama a Pelambre desde un lugar cercano al café, le dice que está divisando a Yésica y que ella está vestida de cierta manera y le pide que mande a sus sicarios en el instante. Pelambre le dice que ellos están en la esquina esperando y queda de llamarla apenas ejecuten a Yésica. De esta forma los sicarios atraviesan la calle en la moto, se suben al andén, espantando la gente y llegan al café donde disparan contra Yésica. Al momento los sicarios llegan al lugar donde Pelambre los espera, se suben al carro, abandonan la moto que habían robado y huyen. Pelambre le marca a Catalina para contarle la buena nueva pero ella no contesta. Al lado del cadáver suena un teléfono. Los policías se acercan para mirar la pantalla de celular. En ella dice. “Pelambre cel”. Catalina ha usado a su fiel amigo para matarse.

Gustavo Bolívar Moreno, Autor



Trailer en YouTube por La Rumba VIP.


PAIS
ESTRENO
TITULO
Colombia
2010/09/10
Sin tetas no hay paraíso
 
 
 

Wall Paper: Haga click sobre él para verlo en su tamaño original


Visión del director

La irresponsabilidad:

Cuando escribí Sin tetas no hay paraíso, la novela, la de papel, siempre tuve claro que su argumento sólo podía ser interpretado a cabalidad por el cine. Sin embargo, y por aquellas cosas del capitalismo en varias partes del mundo se fueron produciendo series de televisión basadas en la historia de Catalina. Aquella niña, ignorante ambiciosa e ingenua que quiso entrar al paraíso consiguiendo, a como diera lugar, un buen par de tetas, sin saber que con su delirio equivocado tan solo iba a conseguir convertir su vida en un infierno.

La magia de:

Escribí la serie que produjo Caracol para el mundo entero y también la que realizó Telemundo para el público hispano de los Estados Unidos y Puerto Rico. El Canal Telecinco de España está presentando en estos momentos una versión de Sin tetas no hay paraíso y países como Italia, Rusia y hasta la India se preparan a escoger a la bella Catalina que los hará despertar del sueño de la vida fácil.

Todas estas producciones tienen algo en común: por las regulaciones de las televisoras de los distintos países donde se presentan, las protagonistas de la historia no pueden hacer honor a los personajes del libro que dieron origen a sus personajes. Por eso María Adelaida Puerto, la Catalina de Caracol, tenía 27 años al momento de grabar la serie y Carmen Villalobos, la Catalina de Telemundo cuenta con 26 años en estos momentos en que la serie se sigue grabando. Amaia Salamanca, la Catalina española tiene 24 años.

Es por eso que me decidí a hacer la película. Porque sólo la magia y el realismo del cine pueden hacer honor al argumento del libro. Sólo la irresponsabilidad y el desquicio del cine pueden mostrarle al mundo una Catalina adolescente cometiendo todo tipo de locuras para responderse así mismo las preguntas que le plantea una sociedad y un entorno que le han enseñado a las adolescentes alocadas de su barrio a enriquecerse rápido y de la manera más fácil. Esa es la herencia nefasta del narcotráfico contra la que tienen que luchar Catalina, la Diabla y sus demás amigas.

Si sumamos esa herencia a la falta de oportunidades de educación y de empleo que produce el estado y también el bombardeo inmisericorde de imágenes de mujeres perfectas que lanzan por segundos los medios de comunicación, encontramos que todo está servido para que la frase “Sin tetas no hay paraíso” se convierta en el paradigma que millones de personas en el mundo entero están repitiendo, comprendiendo y criticando hoy en día.

No soy director de academia pero 10 años en la televisión me dieron la medida para saber lo que no puede hacerse en cine y una veintena de libros sobre cine me dotan de las nociones mínimas que se requieren para no empezar con pie izquierdo esta noble actividad que a la postre se convierte en el sueño de todo ser humano. Esa actividad que los místicos deberían sumar a la de tener un hijo, sembrar el árbol y escribir un libro para justificar la existencia.

Si sumamos esta anti experiencia con las cientos o tal vez miles de horas que he pasado frente al computador escribiendo, primero el libro, luego los guiones de la serie de Caracol, luego los guiones de la serie de telemando, luego el guión de la película que duré tres años puliendo y luego las docenas de conferencias que sobre el tema dicté alrededor del mundo, podemos llegar a la inmodesta conclusión, y me excuso por eso de ante mano, de que el mejor candidato para dirigir la película Sin tetas no hay paraíso era yo. Por eso me decidí a hacerla.

Sin ningún reparo y sin sonrojarme. Estaba tan seguro de lo que quería de mis actores que tan sólo tuve que reunir un buen grupo, un experimentado grupo técnico y me lancé al ruedo con mi ópera prima. El mundo juzgará este trabajo y la crítica podrá decir lo que desee menos una cosa: que no se trabajó con total honestidad y con total irresponsabilidad para, no sólo hacer honor al realismo que debía tener la historia sino también a esa magia que debe convertir a la pantalla grande en la ventana de nuestras casas. Que la gente se sienta asomada viendo pasar la realidad por su barrio. Y lo hicimos. Al punto que la protagonista se ha operado en realidad como lo hizo Catalina en el libro. Tres cámaras de cine siguieron la cirugía y el mundo asistirá perplejo al establecimiento de un record guinness: ver la primera película en la historia del cine en la que su protagonista se hace una cirugía real.

Este acto de irresponsabilidad total que busca rescatar para el cine su verdadera esencia, traerá consigo todo un movimiento que buscará reflejar a través del hiper-realismo el mundo que conocemos, el que vemos, el que vivimos, el que sentimos. La gente ya no querrá conformarse con trucos efectistas y cada vez buscará actuaciones naturales y situaciones que rayen en la verdad.

Pasar de grabar una hora diaria de dramatizado con dos unidades móviles, es decir seis cámaras de televisión rodando dos tercios de película en un día, a rodar dos minutos y a veces uno con una sola cámara es un cambio drástico que, sin embargo nos acerca a la perfección, a comprender por qué el cine es un arte para el que se debe estar dotado de mucha paciencia, manos de artesano y ojos de águila, corazón de árbol y alma de elefante. Sobre todo en la edición cuando tengamos que asesinar con nuestras propias manos la mayor parte de todo aquello que con tanto esfuerzo 83 personas realizamos. Pero esas decisiones son las que nos hacen llegar al crisol, a la esencia de lo que se quiere y se debe ver. El verdadero director se debe conocer allí, no sólo haciendo, también deshaciendo lo que el tiempo inquisidor nos invite a destruir.

Sin tetas no hay paraíso, la película es una suma de todo esto. La visión de un director neófito que en medio de su delirio tratará de recrear los personajes que un día creó, sin saber que aquellos iban a cobrar vida al punto de plantearse dilemas que sólo el espectador sabrá responder, desde su banca de teatro, mientras digiere un sorbo de gaseosa con un maíz pira que tal vez, cuando las imágenes se vuelvan realidad ante sus ojos, se quede atorado en su garganta cuando.

Gustavo Bolívar


El paraíso de Alan González

El médico ético:

Gustavo Bolívar, en uno de esos encuentros repentinos, me comenta que piensa hacer una película de su libro Sin Tetas No Hay Paraíso, y que estaba interesado en buscar una niña que se quisiera operar dentro de la película y que tuviera un aspecto de una niña muy joven. En una parte de la conversación me dice que le ayude ya que él considera que tengo una mayor posibilidad de poder ver gente en mi consultorio.

Después de unos meses en una consulta en Cali es que aparece Isabel Cristina, quien aún no había cumplido los 18 años, y quería hacerse una operación de aumento de senos. Ella tenía muy claro lo que estaba buscando, yo le dije que no la podíamos hacer hasta que fuera mayor de edad. En ese momento se me viene a la mente lo que Gustavo estaba buscando, yo consideré que esta chiquita podría ir hacer el casting. Ella al conocer esta oportunidad, me dijo que la pusiera en contacto con el director.

Unos meses después me encuentro con Gustavo y me agradece porque la Catalina que estaba buscando la había encontrado en Isabel Cristina. Pero me añade que quiere que yo sea el encargado de operarla y adicional de actuar en un par de escenas de la película. Desde ese momento afronté este nuevo reto y les aclaré las condiciones para hacer la cirugía frente a cámaras.

El día de la cirugía estábamos con dos cámaras fijas un steadycam, Gustavo, Miguel Varoni y mi equipo quirúrgico. Empezamos a las 8 am y terminamos casi a las 4 am. Se utilizaron todas las normas de seguridad clínica, los cables, cámaras pasaron por desinsectación de los equipos. La cirugía de ella duró 2 horas y media.

Por medio de mi participación y el objetivo de la película es transmitir varios menajes: primero la mujer que desea hacerse una cirugía estética, necesariamente tiene que asistir donde un profesional certificado de cirugía plástica, ojalá que pertenezca a la sociedad de cirugía plástica, que es el único ente que regula esta práctica en el país.

Una cirugía estética es algo que te puede cambiar la vida para bien o para mal. Segundo, hay otras condiciones necesarias para que se tenga una buena cirugía como estar en buen estado de salud, que se opere en una clínica, no en un garaje o en un consultorio como en muchas oportunidades sucede y que se coloque unas prótesis certificadas, que quiere decir eso, que sean prótesis elaboradas por un laboratorio reconocido que sabe el manejo de los materiales necesarios y que además, sean nuevas.

La cirugía de los senos no es algo de moda y mucho menos de competición, el tema de la cirugía de senos es algo más, sirve para afianzar esa imagen ante el espejo, mejorar la proporcionalidad del cuerpo y que la mujer se sienta más segura a la hora de estar con cierto tipo de ropa o momentos sociales para que no se sientan discriminadas.

Para las menores de edad, la cirugía de los senos no es una salida fácil para solucionar problemas económicos, la cirugía en menores de edad no se debe practicar porque le faltan condiciones adecuadas en el desarrollo, faltan balances hormonales estén completos, falta que las características del contorno corporal estén completas y más aún, falta un nivela adecuado de conciencia, que entiendan el nivela de riesgos en el momento de realizarse una cirugía como esta, no es que hoy me la supongo y mañana me las quito. Vas a vivir con ellas.

Wall Paper: Haga click sobre él para verlo en su tamaño original


Acerca del reparto

ISABEL CRISTINA CADAVID (Catalina): Isabel Cristina quien interpreta a Catalina, fue descubierta para su personaje después de visitar el consultorio del reconocido cirujano plástico Alan González. La actriz fue operada durante el rodaje y las imágenes de dicha cirugía hacen parte del filme.

La historia empezó cuando Isabel fue a realizarse los exámenes de valoración para hacerse una mamoplastia. El médico le propuso enviarle sus fotos al director Gustavo Bolívar antes de operarse y probar si la llamaban para el casting.

No pasó más de una semana cuando la joven, en compañía de su padre, viajó a Bogotá y recibió la noticia del propio Gustavo: Ella sería la Catalina de su cinta.

Aunque ya había hecho algunos papeles pequeños en televisión; en la serie Francisco el Matemático, y estudiaba actuación en una escuela de Cali, lo único que pidió en ese momento fue un profesor que la ayudara a crear su personaje.

La protagonista de la película Sin tetas no hay paraíso cuenta que "Catalina tiene tres etapas. En la primera, es una niña muy inocente, muy ingenua, que no hace más que soñar con todo lo que sus amigas tienen. Después viene la transformación a esa mujer ambiciosa que hace lo que sea por conseguir plata. No le importa que la violen, la ultrajen. Ella aguanta todo. Hasta que por último reflexiona y se da cuenta de que su vida es un fracaso, todo por cuenta de querer tener unas tetas grandes".

Y afirma que: “Mi vida ha cambiado en todo. Cualquier actor o actriz desearía esta oportunidad. Yo hasta ahora estoy empezando y que me digan de la noche a la mañana que voy a hacer una película y en cine, pues es una barraquera", concluye.

JUAN SEBASTIÁN CALERO (Albeiro): Desde su época de colegio, Juan Sebastián Calero se sintió inclinado por las artes escénicas e hizo parte de grupos de teatro y montajes culturales, sin ningún tipo de influencia de sus padres, los reconocidos actores Vicky Hernández y Gerardo Calero. Pasado un tiempo, Calero estudió y participó en series como Señora Isabel y De pies a cabeza. Fue el personaje de Ricardo, en Pandillas, guerra y paz, el que le dio la oportunidad de demostrar su talento y su potencial como actor.

En la película Sin tetas no hay paraíso interpreta a Albeiro, el novio de Catalina.

LINDA LUCÍA CALLEJAS (Doña Hilda): Linda Lucía Callejas es una hermosa mujer que comenzó su vida pública como Señorita Antioquia en 1989. Como actriz ha sido parte de innumerables producciones y en todas ellas se ha destacado por su carisma y profesionalismo. Participó en la telenovela "Sin senos no hay Paraíso", versión para Telemundo de la novela homónima de Gustavo Bolívar quien después de mucho buscar a Catalina y finalmente encontrarla, casi que por un milagro, redescubrió en la belleza de Linda Lucía los rasgos físicos que le permitirían integrar a esta actriz en el personaje de Doña Hilda, la mamá de la protagonista.

Las dos mujeres lucen muy parecidas. Linda Lucía enfrenta este personaje con inmensa valentía, pero sobre todo con gran honestidad y logra transmitir el sufrimiento, la frustración y la soledad de Doña Hilda con gran autenticidad.

Ha participado como protagonista en numerosos seriados como "Soledad", "Lucerito", "Si nos dejan", "Señora Bonita", "María Celina" y "Por Amor".

FRANCISCO BOLÍVAR (Byron): Joven actor reconocido por su talento y sus exitosas interpretaciones, en proyectos como: Sin Senos no hay paraíso, Los Victorinos (versión para Telemundo) y Pandillas, Guerra y Paz.

Aunque su trayectoria es corta, sus trabajos han sido intensos y presentan una propuesta actoral seria y fresca. En la película Sin Tetas No hay Paraíso, Francisco será una pieza clave a la hora de descifrar el universo de Catalina y sus razones. En el filme Francisco es Byron el hermano de la protagonista.

MIGUEL VARONI (Mauricio Contento): Miguel Varoni nació en Buenos Aires y llegó a Colombia cuando tenía tan solo cuatro meses de edad. Varoni vivió en Colombia con su madre la actriz Teresa Gutiérrez y fue aquí donde estudió actuación, debutó y se consagró. Su paso al éxito se dio cuando interpretó a Pedro Coral, personaje principal en Pedro el Escamoso. Su actuación le otorgó reconocimiento internacional. Miguel Varoni ha sido parte de numerosas producciones entre las que se encuentran "Los cuervos”, La potra zaina, “El ángel de piedra” y Las Juanas, “Te voy a enseñar a querer", "Seguro y urgente" “Más sabe el diablo”, My name is Earl” y en cine: ladrón que roba a ladrón” y adicionalmente, fue anfitrión de los Billboard Awards de música latina por dos años consecutivos. Algunos de sus reconocimientos han incluido: un Simón Bolívar como mejor actor, un New York ACE como figura masculina internacional, INTE 2002 como mejor actor, un premio MARA en el 2000 y un premio Estrella, ambos en Venezuela por mejor actor extranjero, y un premio TV y Novelas como mejor director por la novela “Eternamente Manuela”. En la película Sin Tetas No Hay Paraíso, el actor y director Miguel Varoni interpreta al médico inescrupuloso que finalmente opera a Catalina, Dr. Mauricio Contento.

RAMIRO MENESES (El Titi): Ramiro Meneses quien interpretara al Victorino Moya de la famosa serie de los noventa Cuando quiero llorar no lloro, sigue pintando en sus ratos libres cuadros al óleo, y escribiendo ya no letras de canciones, sino guiones, y adorando el punk, aunque ya no lo haga con sus disueltos grupos Mutantes o El duodeno y los intestinos. También continúa siendo desordenado a irreverente, dice lo que piensa y hace lo que le provoca.

Este año cumple diez de haberse estrenado como director todos con buena crítica, de acuerdo con la audiencia: Casados con hijos, Madre luna, La peluquería, Tu voz estéreo, Sin senos no hay paraíso y los victorinos (versión para Telemundo); además de su propio mediometraje El maestro, que obtuvo el premio Ministerio de Cultura 1999.

Después de incontables éxitos en televisión y 13 películas en las que plasmó su estilo como actor: "Rodrigo D: No futuro" (1990) como Rodrigo D., "En cuerpo ajeno" (1992) como Simon Dominguez, "Golpe de estadio" (1998) como Herrera, "La baby Sister" (2000) como el dueño de la revista porno, "Kalibre 35" (2000) como taxista, "Diástole y sístole: Los movimientos del corazón" (2000), "Perder es cuestión de método" (2004), "Punto y raya" (2004), "El trato" (2005), "Dios los junta y ellos se separan" (2006), "Sin senos no hay paraíso" (2008) y "El reino de los cielos" (2009).

En esta película interpreta a "El Tití", un narcotraficante que hará parte de la historia de Catalina.

LINDA BALDRICH (Yésica, la Diabla): Esta joven actriz ha comenzado su carrera con pie derecho haciendo parte de las telenovelas: Infieles Anónimos, Juego Limpio y Sin senos no hay paraíso en la que personificó a Natalia.

Linda ha sido una de las actrices más cercanas al proyecto de Sin tetas no hay paraíso desde sus inicios, y esto es porque ella es la joven Catalina que en un comienzo reboso el imaginario de los miles de lectores que se acercaban a la novela, pues su imagen desnuda es la portada del libro de Gustavo Bolívar.

En la película Linda Baldrich es la “amiga” de Catalina, la Diabla, Yésica, esa mujer que le abrirá las puertas del infierno a la protagonista.

HERBERT KING (Cardona): Lejos de ser un hombre bullanguero, alborotado y rumbero, como algunos de los personajes que ha interpretado, Herbert King es un samario bastante particular pues, como él mismo lo admite, hasta sus amigos lo ven como la antítesis del tradicional costeño.

Herbert estudió actuación en Inglaterra, donde pasó gran parte de su juventud, y a través de su extensa trayectoria ha participado con éxito en producciones como Alejo Duràn, Guajira y Francisco el Matemático. En Sin tetas no hay paraíso, la película, interpreta al narcotraficante Cardona.

FABIO RESTREPO (Marcial): Fabio Iván Restrepo era otro taxista más de Medellín cuando conoció al cineasta Víctor Gaviria, en 2001. Fruto de este encuentro comenzó una meteórica carrera en cine y televisión que aún está lejos de terminar. Restrepo, de 50 años, acostumbraba escribir historias de la calle hasta cuando por cosas del destino sus escritos terminaron en manos del director antioqueño quien de inmediato le dio un papel en una de sus cintas.

Por su trabajo en cine Fabio ha sido merecedor de cuatro premios en los festivales de cine de Miami, Toulouse, Marsella y Cartagena, en los que compartió tapete rojo con Woody Allen y Pedro Almodovar. Restrepo fue contactado en Medellín para encarnar Marcial Barrera, el capo que se casa con Catalina en la serie Sin tetas no hay paraíso.

Hoy, Restrepo vende tratamientos para las manchas de la piel y administra un taller de orfebrería mientras continúa escribiendo y trabajando en su segunda gran pasión: el cine. Fabio es el único actor que repite personaje. En Sin tetas no hay paraíso, la película, vuelve a interpretar a Marcial, con lo que se siente pleno de orgullo.

OSCAR BORDA (Pelambre): Este chocoano nacido en Quibdo, con más de 17 años de trayectoria en el mundo de la televisión, cuenta con un sin número de participaciones en novelas, series, películas de cine y obras de teatro, destacándose siempre en cada una de estas producciones.

Su trayectoria suma múltiples reconocimientos, el más reciente: Mejor Actor de Reparto, otorgado durante el 36 Festival de Cine de Gramado. Aunque la actuación apareció en la vida de este artista colombiano sin que él se lo propusiera, pues llegó a Bogotá con la ilusión de estudiar Educación Física y pertenecer a uno de los equipos de fútbol de la capital. A estas alturas del partido no se arrepiente de haber escogido este camino, pues la actuación para él es la vida. Luego de su más reciente éxito televisivo en la serie El Capo, también de Gustavo Bolivar, vuelve a la gran pantalla como Pelambre en Sin tetas no hay paraíso, la película.

SANTIAGO MOURE (Morón): Santiago Moure no es lo que parece: a cada pregunta, escucha atentamente, responde con coherencia, hilando las frases de una manera que sorprende e hipnotiza a su interlocutor.

Este bogotano Estudió un semestre de filosofía y letras, pero se graduó en la facultad de música de la Universidad de los Andes. También cursó actuación en la Escuela Nacional de Arte Dramático. En la película este particular actor se une al reparto con su interpretación del narcotraficante Morón.

GREGORIO PERNIA (Caballo): Las primeras incursiones televisivas de este actor se remontan a la telenovela Tiempos Difíciles (1995), en la que encarnó a Vicente Márquez. Fue merecedor de elogios por sus roles de Aníbal en Yo amo a Paquita Gallego (1997) y Federico Suárez Caicedo en La Madre (1998), y más recientemente en la telenovela Las Detectivas y el Victor y en Sin senos no hay Paraíso, interpretando al Titi.

Gregorio sostiene que un actor tiene que saber desempeñarse en las diferentes expresiones de su arte: que debe poder pararse en las tablas, enfrentar las cámaras y un rodaje en el cine con la misma calidad, profesionalismo y seguridad. Para Gregorio el éxito es sinónimo de disciplina y trabajo. En la película Sin Tetas No Hay Paraíso, encarna a Caballo, el hombre que dará la puntada primera para que Catalina decida su destino.

Wall Paper: Haga click sobre él para verlo en su tamaño original


Acerca de los cineastas

PATRICIO VILLABA (productor): En el mes de abril de 2007, conozco a Gustavo Bolívar, por medio de la editorial Oveja Negra, e inmediatamente hubo "feeling"; desde allí me di cuenta del talento inmenso que tenía Gustavo, no solo para escribir guiones para televisión, sino literatura y posibles guiones cinematográficos. No pasó mucho tiempo, y nos hicimos muy buenos amigos, e iniciamos a explorar oportunidades de hacer nuevas propuestas para cine y televisión. Recuerdo que lo primero que Gustavo pone sobre la mesa, es un guión sin terminar llamado "EL CAPO". Sin embargo, para mí fue de más interés llevar al cine "SIN TETAS", pues venia de un éxito rotundo en la televisión colombiana y se estaba vendiendo al mundo entero. De allí arranco el proyecto de realizar una película para el mundo, en agosto de 2007. En diciembre ya teníamos presupuesto, se inició preproducción en marzo de 2008 y se rueda entre agosto y diciembre del mismo año.

En el camino a nuestro proyecto se suma Omar Leal, Presidente de Omega Energy (con quien creamos Amazonas Films), gran amigo vinculado a la industria petrolera hace más de 20 años y otros socios estratégicos como RTI y EFE-X (producción), en cabeza de Hugo León Ferrer y Carlos Acero.

Yo soy empresario desde muy joven, ahora tengo 36 años, estuve vinculado a la industria de las telecomunicaciones, durante 12 años y desde hace cuatro soy Presidente de Coal and Energy Colombia SAS, empresa dedicada a la exploración minera en todo el país.

En conclusión la película fue producida por Amazonas Films (Omar Leal y Patricio Villalba), y financiada por compañías del sector petrolero, y Amazonas Films.

SERGIO ARIAS AMAYA (música original): Después que Julian Giraldo, Gerente de RCN Cine, me invita para que componga la banda sonora, de la versión para cine, de la historia de Gustavo Bolívar Sin tetas no hay paraíso, me pone a pensar que aparte de lo que pueda decirse sobre este tipo de género cinematográfico, que además sucede en muchos lugares del planeta y que retrata la realidad de un país de una manera bastante directa, me permita a mí como compositor adentrarme en el corazón de cada uno de estos personajes: Catalina, Albeiro, Doña Hilda, Marcial, Bayron e inmediatamente construir unos temas para cada uno de ellos. Es necesario encontrar en cada uno de ellos un realce para que el espectador viva un concierto de emociones, y ayude en el desarrollo de la historia, donde todos son, de alguna forma, ejes principales en cada aparición, dejando también respirar la película en sus momentos climáticos y acompañando para que el público viaje y se vea reflejado en ella.

La misma película siempre te va pidiendo lo que ella necesita, y te exige como compositor, a veces, no enamorarte de ciertas ideas que se transforman cuando estas elaborando la música contra la imagen, donde de golpe, te das cuenta que solo un instrumento debe aparecer o solo tres elementos que se vuelven reiterativos pero cada vez con una variación diferente, y en otros instantes, qué tipo de canción es la más apropiada; es el caso de la canción Hecha de Oro, tema que describe los ideales de este tipo de mujer.

Hay un instrumento que acompaña a Catalina, y es principal en el descenso a su destrucción, y que resalta sus emociones, es el acordeon que se ve representado como vallenato, ubicado en otro contexto musical que lo transmuta en bandoneón o armónica, dibujando melodías que sorprendan al público y lo pongan a vibrar, desde lo popular hasta lo electro –urbano, que es un lenguaje utilizado en esta época pero que depende de las combinaciones tímbricas que escojas, y de cómo utilizamos las herramientas de síntesis en teclados en contraste con instrumentos acústicos, para darnos cuenta que el valor de hacer un tema radica en cómo llegar a sensibilizar con cada uno de los episodios que viven los personajes, ahí es donde la música aporta a los momentos conmovedores, los esperanzadores, la comicidad y la tragedia.

Es un reto y un placer como compositor recrear un paisaje sonoro en este largometraje y llevar un mensaje que haga reflexionar sobre la temática de la película con altas dosis de música colombiana.

ALEJANDRO GARCIA WIEDEMANN (director de fotografía): Decidí unirme al proyecto de la película Sin tetas no hay paraíso por tres razones:

a) Porque había coproducido el primer cortometraje grabado en la (entonces) nueva cámara RED ONE en Colombia "Con Todos Los Servicios" con John Alex Toro y dirigido por Andrés Marroquín.

b) Porque había trabajado en el primer largometraje en HD en Venezuela con un amigo mutuo de Gustavo Bolívar quien me recomendó.

c) Porque cuando me llamo Gustavo Bolívar a Venezuela para conversar por primera vez sobre la posibilidad de trabajar en su película, le comenté lo del cortometraje en RED ONE que había grabado, y que estaba post produciéndose en EFE-X, y por casualidad él se encontraba en EFE.X en ese momento; vio el corto y luego me llamó para contratarme.

Quise ser parte de Sin tetas no hay paraíso, pues la reflexión sobre su temática me parece de suma importancia para la juventud de hoy en día, sin ser moralizante ni aleccionador sino buscando una reflexión que genere un cambio en actitudes y estilos de vida que nada aportan al bien común.

Abordé la temática desde una contradicción estética: realismo con un cierto glamur. La triste cotidianidad de la protagonista frente a la fantasía de un mundo de vitrina, donde los logros y el triunfo son tan efímeros como el polvo que ella (la protagonista) acaba de echar con algún "traqueto". Esto se manifiesta desde el punto de vista fotográfico en lo "monocromático" del mundo narco, contrastado con lo colorido de su cotidianidad. También lo abordé así, porque luego de largas conversaciones con Gustavo Bolívar, ambos sentimos la responsabilidad moral de no glorificar la cultura narco sino mostrarla en su "estúpida" sencillez, sus adornos sin personalidad y su vacío existencial.

Trabajar con Gustavo Bolívar fue una experiencia única pues al ser el Director (escritor / productor ejecutivo) del proyecto, él tenía un conocimiento total de la historia y la potestad de crear dentro de un universo totalmente conocido y controlado por él. Esto permitió la creación de escenas innovadoras donde las situaciones dramáticas planteadas fueran parte integral y complementaria de la historia.

Fue una gran experiencia donde afortunadamente conté con la confianza de Gustavo Bolívar, esto nos permitió diseñar y plasmar juntos propuestas visuales arriesgadas que adornaran la historia sin jamás interferir con la narrativa dramática que él dictó, enriqueciéndola de una manera armónica y coherente.

Información de prensa por cortesía de Margarita Ortega y Mauricio Castro - Relaciones, Estrategias y Comunicaciones S.A.S.



Puede contener material escrito subministrado por las compañías productoras o distribuidoras, esta información puede ser mutilada o sus títulos modificados para ser adaptados al diseño y terminología latinoamericana utilizada en este sitio, pero se tratará de mantener todo el contexto original

Muchos de los nombres pueden ser marcas registradas o de propiedad intelectual de sus respectivos dueños, ya sea que estos vayan o no precedidos de los símbolos ®, (TM), (MR) o ©. En cualquiera de los casos, en este sitio sólamente se utilizan con carácter informativo.

El material publicitario: los videos y poster son de propiedad exclusiva de los respectivos estudios de producción y/o casas distribuiduidoras. "NO PUEDEN SER UTILIZADOS CON FINES COMERCIALES".
Publicity materials: videos and posters are the exclusive property of their respective studios and/or distributors. "IT CAN NOT BE USED FOR COMMERCIAL PURPOSES".

Búsqueda personalizada en KinoCineMovie, IMDb y Carteles de Cine